Cuando asegurás tu auto, te vas a encontrar con tres tipos principales de cobertura: terceros simples, terceros completos y todo riesgo. Entender las diferencias es clave para no pagar de más ni quedar sin cobertura cuando más la necesitás.

Tabla comparativa rápida

¿Qué cubre? Terceros Terceros completos Todo riesgo
Daños a terceros (RC)
Robo total del vehículo
Incendio total o parcial
Daños propios por accidente
Robo parcial (partes) Opcional
Granizo Según póliza
Asistencia mecánica en ruta Básica

Seguro de terceros (responsabilidad civil)

Es la cobertura mínima obligatoria en Argentina según la Ley 24.449. Solo cubre los daños que vos le causás a otras personas o sus bienes. Si chocás a alguien, la aseguradora paga los daños del otro. Si tu auto queda destruido, corrés por tu cuenta.

¿Cuándo conviene? Cuando el valor de tu auto es bajo y no te resulta económicamente rentable pagar más de prima para proteger un vehículo de poco valor.

Terceros completos

Es la cobertura más popular en Argentina porque ofrece un buen equilibrio entre precio y protección. Suma al seguro de terceros básico la cobertura de robo total e incendio.

La diferencia clave respecto al todo riesgo: si chocás y el accidente fue tu culpa (o no hay tercero identificable), los daños de tu propio auto no quedan cubiertos.

¿Cuándo conviene? Para autos de antigüedad media (5 a 10 años), donde el mayor riesgo económico está en el robo o el incendio, y donde la reparación ante un choque sería manejable o el auto ya no vale tanto.

Todo riesgo

La cobertura más amplia. Agrega a los terceros completos la cobertura de daños propios: si chocás tu auto, sin importar quién tuvo la culpa, la aseguradora cubre la reparación (menos la franquicia si corresponde).

¿Cuándo conviene? Para autos nuevos o de alto valor, para personas con mucho uso del vehículo o en zonas de alta siniestralidad, y cuando el banco o financiera lo exige como condición del crédito.

Regla práctica: si el precio anual del todo riesgo supera el 10% del valor de mercado de tu auto, puede ser más conveniente bajar a terceros completos.

¿Qué pasa si otro me choca a mí?

En este caso, independientemente de tu cobertura, podés reclamar a la aseguradora del tercero responsable (siempre que este esté identificado y asegurado). El seguro de terceros del otro conductor es el que cubre tus daños.

Si el que te chocó no tiene seguro o se da a la fuga, ahí sí importa que vos tengas todo riesgo para que tu aseguradora cubra los daños de tu auto.

¿Cuánto varía el precio entre coberturas?

Los precios varían mucho según la compañía, el modelo del auto, la zona y el perfil del conductor, pero como referencia general:

  • Terceros simples: el 100% (la base)
  • Terceros completos: entre un 30% y 60% más que terceros simples
  • Todo riesgo: entre un 80% y 150% más que terceros simples

Por eso es clave comparar presupuestos de varias compañías antes de contratar. En Gestiones VyD hacemos esa comparativa por vos sin costo.

¿Cuál elegir según tu situación?

  • Auto nuevo o de alto valor: Todo riesgo, sin dudas.
  • Auto con 5 a 10 años: Terceros completos, muy buen balance.
  • Auto de más de 10 años o bajo valor: Terceros simples puede alcanzar, aunque siempre vale analizar el robo como riesgo.
  • Auto con prenda o financiamiento: La entidad financiera casi siempre exige todo riesgo.
  • Usás el auto para trabajar (viajes largos, muchos km): Todo riesgo reduce el riesgo financiero ante un accidente costoso.

¿No sabés cuál cobertura elegir?

Contanos cómo usás tu auto y te recomendamos la mejor opción comparando varias compañías.

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