El seguro todo riesgo es la cobertura más completa que existe para vehículos en Argentina. A diferencia de los seguros de terceros, protege tanto a los demás como a vos y a tu propio auto. Es el preferido por quienes tienen autos nuevos, de alto valor o simplemente quieren la mayor tranquilidad posible.

En Argentina, la Ley 24.449 obliga a contratar al menos un seguro de responsabilidad civil (terceros). El todo riesgo va mucho más allá: cubre daños propios, robos, incendios y más.

¿Qué cubre el todo riesgo?

Aunque cada compañía tiene sus particularidades, en general el todo riesgo incluye:

  • Daños propios por accidente: Si chocás (sin importar quién tuvo la culpa), la aseguradora repara o indemniza tu vehículo.
  • Robo o hurto total: Si te roban el auto, recibís una indemnización según el valor del vehículo.
  • Robo parcial: Cubre el robo de partes del auto (espejos, ruedas, etc.), aunque suele tener franquicia.
  • Incendio: Tanto incendio total como parcial, incluyendo casos de cortocircuito o vandalismo.
  • Responsabilidad civil ante terceros: Daños que le causás a otras personas o sus bienes.
  • Granizo: Muchas pólizas de todo riesgo incluyen daños por fenómenos climáticos como granizo.
  • Asistencia mecánica y grúa: Auxilio en ruta ante desperfectos mecánicos.
  • Cristales: Reposición del parabrisas o luneta rota.

¿Qué NO cubre el todo riesgo?

Hay exclusiones importantes que es fundamental conocer antes de contratar:

  • Desgaste y mantenimiento: Frenos gastados, aceite, cubiertas deterioradas por uso normal.
  • Conductor sin licencia habilitante: Si el siniestro ocurre mientras manejaba alguien sin registro vigente, la cobertura puede no aplicar.
  • Uso comercial no declarado: Si usás el auto como remís o delivery sin haberlo informado a la aseguradora.
  • Daños intencionales: Ninguna póliza cubre actos deliberados del propio asegurado.
  • Catástrofes naturales (según compañía): Terremotos, inundaciones excepcionales; depende de la póliza.
  • Objetos personales dentro del vehículo: Celulares, herramientas o ropa robados del interior no suelen estar cubiertos.

¿Qué es la franquicia en el todo riesgo?

La franquicia es el monto que vos pagás antes de que la aseguradora cubra el resto. Por ejemplo, si la franquicia es de $50.000 y el daño asciende a $200.000, la compañía paga $150.000 y vos aportás $50.000.

Las pólizas "sin franquicia" o "franquicia cero" existen pero son más caras. Evaluar si conviene pagar más de prima para no tener franquicia depende de la frecuencia con la que usás el auto y los riesgos de tu zona.

¿Cuándo conviene contratar todo riesgo?

El todo riesgo conviene especialmente cuando:

  • Tu auto tiene menos de 5 años de antigüedad.
  • El valor del vehículo es alto y una reparación importante sería muy costosa.
  • Circulás frecuentemente por zonas con alto índice de siniestralidad o robos.
  • El auto tiene financiamiento o prenda: los bancos suelen exigir todo riesgo.
  • Querés la máxima tranquilidad sin importar quién fue el responsable del accidente.
Regla general: si el costo anual del todo riesgo supera el 10% del valor de tu auto, puede ser más conveniente bajar la cobertura a terceros completos.

Todo riesgo vs terceros completos: ¿cuál es la diferencia?

El terceros completos es una cobertura intermedia que suma robo total e incendio a la responsabilidad civil, pero no cubre daños propios por accidente. Si chocás y tenés la culpa, tu auto no queda cubierto.

El todo riesgo agrega exactamente eso: los daños propios por colisión, sin importar la culpabilidad. Es la diferencia clave entre ambas coberturas.

¿Querés cotizar un todo riesgo?

Nuestros asesores comparan las mejores compañías para encontrar la cobertura que más se adapta a vos y a tu presupuesto.

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